HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He ido con Kavka por aquí cerca... a una especie de plaza peatonal... que tiene unos prados con algún arbusto... y me he sentado allí en la hierba. Estoy algo preocupada porque Kavka está cojo y anda muy despacio.  He ido pensando en lo que escribí antes, o más bien en el sentimiento que se quedó en mi tras escribirlo... y pensé que daba igual.. que los mares y los pájaros siguieron celebrando la vida.. y que los perros siempre miraron al corazón... pensé que había otros cientos de verbos también en mis labios y en mis vasos de vino.. y que todo era inabarcable para la palabra. Por lo tanto aquél sentimiento era algo sesgado y manipulador..., aunque fuera real en mí y determinante. Era también metafórico. Y ya han sido muchas aventuras y desiertos y callejones y bares y playas... como para andar ahogándose en fíguras literarias. Me sentí feliz y absurda por la ciudad. Anónima, invisible. Me gusta eso.  Me gusta sentir que la gente y el ambiente que sube y baja, no tiene nada qué ver conmigo. Me gusta sentarme abriendo mis piernas, como los pastores y que me la traiga al pairo el civismo. Sentirme un animal más, una extraña más, en los barcos que naufragarán.  Luego de vuelta.. Kavka iba muy despacio... y se paraba, se paró junto a una pareja gitana y su hija... que estaban ahí quietos en la cera, esperando algo supongo..... y hablé un rato con el padre.. noté que la niña tenía miedo al perro y la dije "es un cachorro del todo inofensivo, lo pegan los gatos y él se pone panza arriba" y ella entonces lo acarició. 

Luego oí a mi madre hablar con teléfono, con un chico marroquí del pueblo, y le estaba dejando un mensaje en el contestador, con una voz muy dulce y graciosa y lo hacía en monosílabos muy lentos... como un telegrama....como si estuviera haciéndole un dictado a un niño que no sabía escribir y le dijo "Abdulá, ho-la so-y Pi-lar  Te ha blo   pa ra  qué com  pres    coo mi daa   a    los  gaa  toosss graaa ciass" Y puso un tono de voz que yo jamás la había oido.
Yo la dije carcajeándome  "que sea extranjero no significa que sea un gilipollas, qué clase de mensaje es ese que le dejaste" Ese chico, cuando no estamos por el pueblo va a llevarle a veces pienso a los gatos callejeros. Y mi madre le suele dejar pasta ya para eso.

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