HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He ido un rato con mi madre y el perro.. y ella entró a la tienda a comprar una pastilla de chocolate. Yo esperé afuera con el perro, al lado de una mendiga, era muy hermosa, tenía dos trenzas muy largas, tras su pañuelo, estaban juntas, no como otras trenzas que he visto..... Yo le dije que no tenía ni una moneda y mi madre le dijo que no tenía suelto y que al salir le daba. Era un mujer que me causó simpatía, creo que era zíngara.. y venía de lejos, de los paises del este... tenía una falda muy larga, y estaba sentada como los indios en el suelo y sonreía. Yo me senté cerca de ella... ella me daba la espalda... y a todo el mundo que pasaba le decia lo mismo, en el mismo tono.. algo así como "me puede dar una ayudita por favor" lo decía en tono cantarin.. y en un instante, pasaron diez personas en un breve espacio.. ella repitió su mantra, y 9 de ellos ni siquiera la miraron, una mujer le dijo "no puedo". Yo como los pillaba de frente, les clavaba los ojos como un pepito grillo macabro.. en un momento la dije a ella "la gente ha perdido los ojos"......  Luego recordé que suelo tener fruta en el bolso, y encontré una manzana y se la di. Salió un adolescente negro de la tienda, y le echó unas monedas en su vaso de plástico. Eso me causó un sentimiento y pasión... Porque sólo los avasallados pueden ayudar a los avasallados, y los pobres solidarizarse con la pobreza, hacer legión y revuelta. Mi madre tardó la ostia en salir. Pero yo estaba entretenida con todo eso, con ver la cara de lechuga podrida de la gente que no se atrevía ni a mirar a la gitana.  Luego ella me dijo que tenía un vestido muy bonito, yo le dije que su falda también era muy bonita, me dijo que si tenía una así para ella, la dije ya miraré por casa. Cuando salió mi madre le echó unas monedas y ella le pidió que si podía ir a comprarle pollo. Yo la dije "nosotros no tenemos demasiado" Mi madre luego me dijo "les das y piden más" Yo la dije "bastante poco tienen, tendrán que aprovechar e intentarlo " Y ella dijo "sí, hay muchas desgracias" Luego le hablé a mi madre de lo hermosa que era esa mujer.. y de sus trenzas...y sus ojos tan misteriosos y le conté también de que sólo le había dado monedas un chico negro.
Luego caminamos sin ir a ningún sitio, cada una por un lado, y en un rato iba a llamar a mi madre para decirla no sé qué y me oigo a mí misma diciendo "Kavka, ven, Kavka ven, Kavkaa" Y le dije "joder como estoy te iba a llamar a ti y estaba llamando al perro" Comimos el chocolate negro... tranquilas al sol del atardecer.... y jugué con Kavka, le dije a mi madre "ves cuando los perros hacen eso, es que se están riendo, esa es su risa" y era ese boca abierta como cascada y la lengua chorreando música imposible.....y luego a mí me empezaron a entrar ganas de largarme. Con mi madre me suele pasar, después de unos minutos tengo que irme disparada.

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