HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He puesto la lavadora... cuando abrí la puerta de la despensa... me dio miedo todo ese montón de ropa sucia, había mantas y edredones que formaban una montaña tenebrosa y tuve la sensación de que si me quedaba allí mucho tiempo saldría un puercoespín entre la ropa y se clavaría en mi alma... Yo revolví allí, para encontrar mi ropa y me fui rápido y cerré esa puerta con la intención de no volver abrirla hasta que no sea del todo indispensable. Y me dio nostalgia el recuerdo de los abuelos. El recuerdo de que esto alguna vez fue una casa... y siempre se sacaba la basura, se fregaban los platos.. y se dejaba vacía la mesa, se ponían lavadoras, todos los días.. y estaba el rito de tender la ropa en el patio, y luego recogerla y doblarla.... y la abuela me decía que no mezclara colores ni tejidos.  Ahora yo nunca doblo nada, ni selecciono nada...... cojo la ropa cuando está seca directamente del tendal.. ya casi nunca abro los armarios de ésta casa. A veces cuando estoy deprimida me da por limpiar.  Pero el caos vuelve. Yo soy el caos. Soy hija del caos y de la pasión de las ruinas.

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