HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He venido ahora. Feliz. Con mi padre y Kavka. Hablamos algo de política en el camino, él tiene ideas muy cercanas a las mías. Luego paramos en el veterinario a desparasitar al perro y ponerle la vacuna de la rabia.... y mi padre entró un segundo conmigo y se fue por ahí, porque él nunca aguanta esos rollos, ningún rollo quiere ya. Estuve casi media hora allí, y le pesaron, le oscultaron, le miraron las orejas y Kavka no paraba de saltar, es un bicho salvaje, les conté mi íntima relación con las garrapatas y se rieron, eran gente sonreiente......Luego seguimos la ruta... y habíamos aparcado mal en carga y descarga y un madero en moto vino a tocar las narices cuando montamos al coche yo le dije vale vale y cerré la puerta y él dijo que abriera la ventanilla a mi padre... y mi padre le habló para llevarlo al huerto, y luego broméo conmigo y se puso actor "señor agente de la autoridad"  yo le dije que hace unos años hubiera buscado las tuercas al asunto, pero que a veces es mejor fingir, aunque a veces uno se queda muy agusto al ponerse chulo y que según las circunstancias hay que darse ese placer.. y él me dio la razón...y luego hablamos del negocio de las vacunas de la rabia  que son obligatorias en algunas comunidades, cuando ya no hay rabia en españa.. y de algún trato entre vetereninarios y farmacéuticas  y políticos, para sacarle pasta a la gente. Ironizó sobre lo que leyó en la ventana de los veterinarios de sus consejos, consejos para su cartera.... como vacunar a un hurón o a un conejo que nunca sale de casa....Yo propuse que censaramos a Kavka en Asturias en la casa de ese amigo y que así nos evitamos las vacunas y las multas, porque en Asturias no es obligatoria la vacuna. 
Luego le dije que se metiera al pinar del Rabizo para que Kavka cazara una ardilla....y carcajeó y bromeó con eso.. y con las capacidades de Kavka para la caza. Pero no me hizo caso. Paramos más adelante. En un sitio que una vez habíamos tirado unos muebles que nos había regalado un amigo mío. Los llevamos de su casa directamente allí. Porque estaban muy viejos. Nos reímos mucho ese día. Yo quería esos muebles para llevar a la casa del pueblo, pero yo no esperaba que estuvieran tan hechos mierda, porque mi amigo me había contado otra cosa.  Y al final sólo salvé uno y los otros los tiramos allí.  Cuando llegábamos ya no estaban y le dije a mi padre, ves cómo no eran tanta porquería, alguien hizo algo maravilloso con ellos.. le dije, el abuelo por ejemplo nunca los hubiera tirado.  Y dijo, tu abuelo hubiera hecho con ellos unos muebles aún peor que los muebles en sí, o hubiera hecho una escalera con todas las tablas torcidas.  Y me carcajeé, y le recordé una vez que el abuelo se subió a una escalera hecha por él.. a un tejado y que luego no podía bajar y tres chicos jóvenes que pasaban por allí le ayudaron a bajar y en eso llegué yo. y uno le dijo al otro "ostia pero no te subas ahí que te matas" Le dije imagínate el miedo que daba esa escalera. Pero el abuelo subió con dos cojones y ya tenía 90 años. 
Y luego nos fuimos ya en silencio a caminar con el perro para que corriera por el monte.... Y había un espino, como una especie de toxo y tenía sólo una flor, blanca y con el centro amarillo y sólo tres pétalos, yo le dije a mi padre, mira qué flor tan bonita....  Luego dije, aquí huele a mierda. Y dijo él, no huele a muerto. Y Kavka justo estaba metiendo allí el hocico.. Y lo quité de allí.....  Seguimos adentrándonos.... y dijo mi padre, tenemos qué volver al coche que están allí unos policías, y creo que nos están tomando la matrícula porque estoy tapando la báscula.  Yo empecé a decirle medio en broma que hemos de contarles que el perro tenía que cagar y nosotros también, porque que venimos de muy lejos, que llevámos viniendo de muy lejos toda la vida. Pero luego estaban a otra cosa. Y seguimos el camino..... medio en silencio y hablando a ratos... y luego salió el tema de mi familia materna.. él vivió de una forma muy complicada, la locura junto a ellos.... porque a él nunca le hacían caso.. y contó entre risas varias anécdotas, como una vez que iban en el coche y el abuelo dijo que no se podia mover el coche porque el tubo de escape estaba muy caliente y el coche estaba a punto de arder, mi padre trató de explicarles pero nunca oían..., y contó que ponían la bombona de butano del revés, que él les decía que aquello era gas, y que da igual que la vía de salida esté arriba o esté abajo. Y nos reimos. Pero en estos temas, siempre acaba algo doliendo en el corazón y dejamos de reir... nunca hacían caso de mi padre, siempre desconfiaron de él,  y lo temieron, mi padre a veces les atacaba verbalmente de forma mordaz  e irónica...que ellos no podían comprender... ponía en peligro su ética presidiaria...... mi padre a veces se largaba noches enteras...Mi familia materna causó también mucho sufriemiento a mi padre... él quería irse con mi madre y con nosotros, pero mi madre nunca quiso dejar a los abuelos. Mi padre era los ojos en la casa de los ciegos. Se pegó al humor negro y ácido,  al alcohol, para sobrevivir. Pero todo aquello tenía que explotar. Mi padre mucho debió de querernos, mucho debió de querer a mi madre para aguantar toda esa mierda. Sobretodo esos recuerdos.. que a veces cuando me habla de ellos, yo no soportó oir. Me arde el corazón. Me azota el mármol. Estoy segura de que muchas veces pensó en irse. Una vez lo hizo... pero volvió.  Yo y mi hermano le hicimos volver, tal vez. 
Cuando yo me di cuenta de esto, que fue a los 11 años o así. Creo que empecé a odiar a mi madre, y a pelar con mis abuelos maternos...por el daño que hacían a mi padre.. y también a mí y a mis ideas....Mi padre bebía demasiado alcohol, bebía tanto alcohol que la mayor parte de la gente no lo hubiera soportado y ya estarían muertos o locos. Pero él no. Él es es fuerte. Siempre me contaba ese verso de "dulce es dormir, más dulce es ser de mármol cuando reina el oprobio y la miseria". Él era poeta que nunca había escrito sus versos. Siempre habla con lírica.  Yo quería a mi padre más que a nadie en el mundo.. desde que era pequeña.  Yo no soportaba ver la tristeza de sus ojos. Trataba de protegerlo...... y cuando estaba ebrio.. hablaba y hablaba con él.. temía irme de su lado...., él me ponía muchas canciones y las cantaba y me hablaba de mares lejanísimos y barcos llenos de rusos. De la revolución, de Paris, de Holanda. Me leía poemas, y si yo no entendía algo, me lo explicaba...  Él leyó miles de libros. En sus ojos ardía su corazón siempre a puro chorro libre.  A veces se ponía serio y callaba... y pensaba adentro de sus ojos... qué sé yo.. y me decía que me marchara a jugar y a divertirme....yo rezaba a los duendes para que lo protegieran.
Mi situación antagónica, en mis sentimientos, con el cariño que también le tenía a mi madre y a mis abuelos. Me hizo una bomba de nitroglicerina. Eso me provocó cierta cercanía a la esquizofrenia, más otras cosas y excesos personales y pasiones.

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