HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy soñé... algo hermoso en la madrugada pero ya no lo recuerdo,  me desperté, fumé un cigarrillo... y ahora soñaba... que había una gente con unos perros en el monte, y dos de ellos criticaban a uno de sus amigos, que era un tiro raro, que no hablaba con nadie, y uno de los hombres dijo es que es un hurón, y la chica dijo, no es una araña. Y al oirlos me dio deseo de ir a conocer ese chico...  tenía el pelo largo y negro y barba negra... y caminaba al lado de un perro. Pero luego ya no recuerdo más. Me desperté hace rato, pero me volvía a dormir. Tenía mucho sueño. Por alguna razón recordé que cuando tenía 15 años, soñaba tener amigos que fueran parecidos a mí, vivir con una furgoneta de un sitio a otro, dormir al lado de una hoguera encima de una montaña, amar, recorrer todo el mundo, beber mil noches en vela el jugo de la luna, ser de un grupo clandestino de la resistencia, pelear, quemar ayuntamientos.. y reir el placer de estar vivos hasta volar.... Y eso me dio algo de pena. Me jodió recordarlo. Pensé que entonces no soñaba para nada con lo ermitaño, ni con la escritura, ni con todas éstas construcciones del exilio. Yo era muy sociable entonces....yo sólo paraba en casa a dormir. Estudiaba en el autobús.. estudiaba en las clases antes del exámen. Y saqué así la ESO. Todo el resto del tiempo... estaba por ahí... Esto me dio pena, porque me hizo pensar que mi escritura, sólo nació de un suicidio, de una herida de muerte.... tal cual como el resto de mi vida de ahora.

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