HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me despierto.. he soñado algo muy raro y bello a la vez, había unos hilachos, que a veces eran hierba, a veces eran ciudades, rostros, y no sé qué imposibles imágenes en movimiento.. que representaban toda la vida, todo lo existente.. y yo podía elegirlo todo... y por alguna razón vomitaba... tomaba algo de esos hilachos que me hacía vomitar, mieentras seguía corriendo ese río con miles de escenas y bombeando en mi corazón.. Y eso me hacía sentir poderosa y libre. Como una libertad metafísica y espiritual. Lo de vomitar pensé que era algo así como la limpieza del vómito en la ayahuaska.. eran las 5 de la madrugada cuando soñaba esto... y me desperté y me dolía la tripa y tuve unas náuseas... fui a beber agua y comí una torta de maíz, así que luego pensé que el vómito apareció como símbolo de mi resaca.
Luego soñé algo más oscuro... yo iba por una especie de callejones, que era como una ciudad destruida con bosques, un lugar muy apartado que recorría siempre...... en la vida que tenía en ese sueño... y aparecieron un grupo de chicos... que eran delincuentes peligrosos... yo al principio caminé confiada de que a mí no me harían nada, porque yo no tenía nada que me robaran.. y era también medio como ellos y me causaban simpatía..., pero luego me atacaron... y no sé bien qué pasó.. me golpearon y me quitaron todo..  yo llevaba un bolso con el rostro del Che  Guevara... que tengo uno igual.. y dentro un cuaderno, un teléfono móvil medio roto.. unos bolígrafos, tabaco....y luego pasó algo que no recuerdo........, llegué desnuda y descalzaa a una comisaría, donde al parecer era muy habitual que llegara la gente que había pasado por ese callejón... y ya tenían preparada una ventanilla especial para los atracos de ese callejón, pero a mí me caían mal esos policías y decidí no denunciarles a los otros.. y largarme de allí y ya, y les pedí que me dejaran algo de ropa y decían que ellos no eran un servicio de lavandería, yo me enfadé y no sé qué les dije de que eran unos cerdos ineptos.. y luego cogí unos plásticos y me lo puse de falda, y luego les robé una especie de chaleco y de pantalones que había por allí.. y les pedi que me dejaran llamar por teléfono y tampoco querían, y les quité el teléfono y llamé a mi padre para que me viniera a buscar.  Y esperé a que él llegara, muy contenta observando lo bonita que era la ropa que había robado. Luego hablé con mi padre de la ropa y él me dijo que era de no sé qué material especial que jamás se rompía, ni me mojaría cuando lloviera ni nunca pasaría frío ni aunque me clavaran un cuchillo podría romperse. Y además era una ropa de colorines y flores medio hippies que me parecía muy hermosa... Y luego no sé bien dónde íbamos, y tuve una especie de flash back de pavor por lo que me habían hecho los atracadores, tuve miedo, como un trauma, y vi otra vez a los atracadores y pensé que era delirio que no estaban allí que era miedo..... y me preocupaba mi miedo y que por culpa de eso ya no podría ir tan tranquila como siempre iba por el callejón. Porque yo en mi sueño iba por ese callejón.. canturreando todos los días, y allí encontraba mi paz... y traté en mi sueño de convencerme de que eso no me volvería a pasar nunca y que no podía tener miedo. Y mi padre no sé qué decía de que esos atracadores funcionan siempre del mismo modo porque como les ha salido bien, siguen haciendo lo mismo y cada vez lo hacen mejor. Y me decía que no debía de ir por allí jamás. Esos atracadores... eran gente de unos 18 años, muy fuertes y llenos de vida y fuego, eran personas que habían sufrido todas las marginaciones y su ley era la navaja.. como los chicos de las chabelas...., porque sino no podrían vivir... y se iban esparciendo por el callejón.. primero te miraban unos, que se hacían pasar por otra cosa, y te seguían como tigres que tú no veías, y avisaban a los que te esperaban más adelante escondidos tras puertas de casas abandonadas. Y luego se tiraban todos a la vez encima.

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