HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Vengo de pasear con el perro. He pensado en ese extraño sueño... y sentí que representaba aquellos peligrosos años... pensé que todos los niños de esa escuela, eran yo misma... y había una especie de diálogo entre mi niñez y mi adolescencia... mi yo del sueño, era aquella que fue a salvar a mis yoes del pasado y la niñez. Y esos profesores, de algún modo entrañaban mis enemigos, mis muros y pozos, incluso los demonios familiares,  mi marginación, mi soledad. Sólo escribí una parte... pero todo estaba lleno de detalles y de colores... eran tantos en cada segundo que me fue imposible transcribirlo. Por eso de la escuela, salimos a la puerta de mi vieja casa. Por eso luego todos los niños y los profesores se fueron en un autobús.. y yo no quise subir, y me quedé en medio de ninguna parte.

En el paseo me encontré a un chico del manicomio.. cuando estaba sentada en un banco.. tendrá 40 años. Pero sigue siendo un niño salvaje, misterioso, como un venado, como una urraca. Vino a saludarme y el perro se le tiró a jugar.. y yo le dije preocupada porque estuve mucho rato pensando en su pata coja y acariciándosela.... "está cojo, se mancó en la patina y ahora camina muy despacio" y él me dijo "pero eso se cura" Y en mi interior sentí que si él lo decía es que sólo sería así. Y me sentí muy feliz. Luego le dije ¿y qué tal va la vida? Y me dijo "normal, medio jodida, ahora tengo que irme por ahí" Y se fue caminando muy rápido... como si no fuera a ningún sitio como si fuera a todos.... Y yo me quedé mirándolo marchar. Y pensé que los locos son mucho más auténticos, nunca cuentan rollos, nunca dicen "bien ¿y tú?". Y cuando tienen que irse, se van como alma que lleva al diablo entre guitarras rotas y mares que se abren.

No hay comentarios:

Publicar un comentario