HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ya hay luz en el exterior.... Ayer por la noche, tenía frío.. y recordé a K. sentí ese dolor de fuego en el corazón y un hacha en la tripa. Por un instante, pensé, que él también sintió un dolor parecido... y que en algún lugar nos abrazábamos mutuamente ese dolor y se iba. Nos amábamos como habíamos hecho sobre tantos infiernos, también la muerte del amor y el daño que nos hicimos y la espina que se quedó. Y lo veíamos todo a vista de pájaro peregrino... y no podía ser ninguna de otra forma el adiós... con miles de motivos cada uno, mirando la mar. Pero como me dolía la regla, el dolor de la regla, parecía acrecentar ese raro dolor. Y no funcionó ese abrazo de muertos. Seguía sintiendo dolor.
Y me dije... que ese amor que me faltaba... sólo me lo podría dar la luna, lo invisible, lo imposible, nada ni nadie más.... dios, aunque no me gusta esa palabra, prefiero una onomatopeya. Y así me fui durmiendo...dándoselo todo al imposible y pidiendo a él, lo que yo había olvidado darme a mí misma. Y se me pasó el dolor en un rato y me dormí.

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