HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Cambiar extremamente, el lago seco de la pupila, al baile de los saltamontes, al fado de whisky de la noche en armas, cuando tus peldaños son huesos de jabalí, bajando donde la luz se esconde de la palabra que reverberas febril ante la no escapatoria.

Estoy sola, feliz de estarlo, cuando cada piedra vive bajo un "alma" tan poderosa que escuchar su aliento, es abandonar para siempre lo que fuimos, lo que perseguimos, cuando aún atados a algo de la víscera y de la sombra, creimos amar y ser. 

Es una soledad habitada. Es un enervante fractal de canto de nube y fuego. Toda angustia, es la señal de la barricada, el motivo para abrir los ojos, acechar el olvido, correr zopilote entre el agua.
Toda tristeza, acá en la distancia, es el motivo para levantarse animal hacia la luna que rueda en el viento.

Toda rutina ha de ser destruida. Si es rutina, es que andamos cojos. La vida en su matriz es mágica. Lo repetitivo lo genera la aprensión del pensamiento y el ego, la cadena que pusieron las civilizaciones, sus religiones, sus miserias llenas de dólar y euro. 

La lucha es cada segundo, contra el yo que quiere pararse, que se acepta a sí, que se cree relevante.
Es contra la palabra. Cuando no es éter, intercambio de huecos, que sólo tocan con la punta del dedo gordo del pie, el fuego del abstracto. 

El tiempo y el espacio, no es lo que parece. Nada es lo que parece, cuando hay que matarse antes a uno mismo. 

Soy el intrumento que conoce la música cuando no me doy el centro. 

Hallar la separación, a través, del naipe cuántico, de la mesa de agua, de la unión, a través de la destrucción, bebiendo de otro plano, un nexo inexplicable para el lenguaje, para la materia, para lo habido. Es excitante de lo infinito. Peligroso si aún agarro la necesidad de salvarme. Obliga al sacrificio, de todos, de todo lo mío que no sea, en el sombrero de la muerte, un resplandor que entre mi inexistencia y el cosmos, agite los violines.

Todo estuvo siempre aquí. Detrás del mito que hicimos nuestra vida. Al asesinato de la propiedad intelectual que creímos nuestra. Al suicidio de los bienes pasionales con los que arrendamos bares y cabarets, amores de arlequines o ratas de la noche.

Duele un poco morir. A fiebre de 40º en el desierto de la niebla. A uña que se parte entre la libélula y el barro. A ya no te quiero ni te busco, sino como el tejón en mi sueño. A soy yo, la que no soy porque sumo de mi psique, arquetipos robados, estercolados, en la falsa segmentación que bebí a golpes. 

Todo en la tierra quiere depredarnos.  Desde los instintos primarios, hasta la espiritualidad o la filosofía, de las cadenas del inconsciente colectivo. El capitalismo. Nuestros padres. Nuestro sexo entregado sin poner en el utero el infinito. Nuestros pis y gases. Nuestro espejo con pintalabios. Nuestros valores. Nuestras incondicionales. Nuestro estómago. Nuestras utopias. Nuestro amor y odio, nuestra violencia, nuestra no-violencia, la nostalgia, la vehemencia, el deseo, la apatía.  Nacimos para ser amasacrados por el beso de la muerte, carne de cañón de lo desconocido..... Y fuimos devorados por todos los años en la tierra sin haber destruido el tiempo ni haberse adentrado a lo extraordinario.
Si tomas maestros, también serás su carne de carroña. Si comulgas con algo, con alguien, serás la simbiosis del alimento de alimañas. Si quieres a tu marido, a tu esposa, a tu amante, a tus hijos, serás su cebo. Si respetas algo que no te susurraron al oido los árboles, serás su criada. Si adulas una pasión, serás su desagüe. 

Tú misma eres una cárcel, del tú que quieres conservar. Eres su alimento retroactivo, la carga negativa. Beber de a poco el agujero negro, mientras te engañas y crees que el huerto crece, que se pone verde el valle.  Sólo la muerte reproduce. Sólo la muerte abre el Infinito. Si llevas equipaje, quieres salvar un libro, una historia, una joya, eso será la piedra que no te deje moverte. Y la que tragará la muerte sin devolverte el viento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario