HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El run run, del almizcle, confundiendo el signo, con un trombón, a la lluvia, al cuerpo que se mueve sólo desde el otro lado, para que te creas de carne y gravedad.
Ese de cuatro patas con sombrero de fuego, pezuñas y dientes tan afilados como la nada. Ese que nutre lo que cagas cuando dices "yo".
El amoroso alambique. La biblioteca del jeroglífico del teatro sólo para locos que me hace decir la bibliotecadel jeroglífico del teatro sólo para locos, pero siempre es otra cosa. Mucho más allá de lo que la palabra ampara, presiente, acoge o asesina.

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