HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

La mente interpreta, tras su espejo. Es emisora y receptora, de los espejos..entre otros humanos. Espejos que ocultan el teatro.
El Teatro que nos vendieron por real destruyendo muchos de sus escenarios, cuando éramos niñxs, cuando sabíamos bailar... Llenaron de códigos compactos, viejos, arrugados, estériles, el diálogo con lo infinito, lo convirtieron en abarcable a través de sus cuadradas cabezas. Nos metieron en su redil, nos impusieron las normas para sobrevivir en armonía con su esperpento. 
Pero el Teatro es mucho más poderoso que el lenguaje, que las radiografías monetarias y de luchas de poder de la realidad sesgada e inquisidora.
El Teatro, dentro del corazón, empuja sólo al fuego. El fuego fulmina todo lo falso. Aunque sea cuando esté a punto de besarnos la muerte.
No queda en pie, ningún gobierno, ninguna doctrina ni del ombligo-centro del universo ni de huchas entre cadáveres.
Una sola hierba tiene mucho más poder que cualquier idea. Porque está más allá y más acá del teatro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario