HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

que las manos sean vapor
que no agarren para sí
que no digan mías, ni de dios
que agua combatiente de montañas
que ahogo de amarte donde no existimos
que dolor de fuego donde acumula cadáveres el hambre
cuando la tierra siempre alimentó a sus hijos
que infamia de ladrones que se creyeron dueños de lo que era del Sol
que de siglos que levantaron fortalezas y paises los verdugos
que asediaron el corazón entre monedas y manicomios
que asesinaron y violaron a las hermanas del maíz
mercaron con sus tierras para llenar de grasa el estómago del Tio Sam
y cagaron desde sus infiernos las naciones y los gobiernos que hoy mantienen vivo el crimen como su sustento, como su fortuna, como su ley y su moral, su justicia, su ejército, su constitución
el enemigo de la vida, de la mar, de las estrellas
al que hemos de combatir y destruir
más allá de la muerte
con los huesos fuera de la carne
para que vuelvan a bailar
los que custodian el fuego y la hierba
fotosíntesis del vientre de la madre
el único camino para el viento

desierto en rebeldía
para que seamos pan
bruma del agua clandestina

hasta morir si es preciso
volando a zopilote incendiario
la justicia que yace muerta tras el poder y riqueza de los criminales desde hace siglos
la justicia que sólo volverá desde de abajo de los cadáveres
a la izquierda del corazón
desenterrando a sangre liberada
en las ruinas del imperialismo
la ceniza matriz
que devuelva al fuego todas los gobiernos del robo y de la infamia

y volemos aves
y corramos lobos

y a la mierda se la conozca como mierda
y usemos al G 20 y al dólar y al euro y al Vaticano y su oro
y a las naciones unidas y proxenetas
como estiércol
para que las hijas y los hijos de la tierra nutran otra vez todos los valles

No hay comentarios:

Publicar un comentario