HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ser hacia los oidos de los árboles.
Labranza de soledad que no lo es entre las hierbas.
Estigma de la vehemencia del fuego, sembrando los huesos rotos, al canto de los mirlos.
Ya no hay queja de mi ojo a mi ojo. Si la mano vacía se deshizo de la memoria del pozo, fue sin quebranto hacia la apertura de nuevos agujeros.
Fui extranjera de cada suelo en el que dormí. Los perros me llevaron mar adentro.
El cristal derrochado de los bares se quedó tijera entre las nubes, mi beso en tu boca cadáver. Amor de pájaros cuando lo humano no alcanzaba a quitar la tristeza.
Ajada al aliento del abismo, barriobajé todas mis experiencias, porque el rompecabezas empezaba el canto donde todo acababa trascendiendo lo sabido, lo tenido, lo nombrado.
La literatura dejó de serlo en la confesión de hocico a hocico con los jabalíes. Lo único cierto fue lo inefable. La duda incendiaria estirando las ausencias y sus brazos, a la llenura de luna. Al galope de los clandestinos entre puñales y rosas.
Si todo mi amor fue un teatro en tu casa. No lo fue mi sangre escribiendo tu nombre en todos los barcos.
Si tomé lo que di, en la pared, en la selva, en el fango y en los astros. Nunca fue por recriprocridad ni de materia ni de espanto. Lo que era, estaba mucho más allá de la palabra que hiciera equidad con la comprensión, la cicatriz y el cielo.
Hoy, me calzo con montañas, el suicidio genético que grabaron los torturados bisontes en mi rostro de agua.
Soy invisible de la proyección de mi idea, de la arquitectura de los hechos. De la saña de la herida.
Soy la resta de lo que te dije, de lo que me viste en tus ojos. Soy la división de los gritos que dejé en un calabozo cuando el ambulancia traía el amor de las ruinas de Babilonia.  Soy la moneda sin cara ni cruz, ni valor, ni para pagar ceniza, rodando la tierra de los lobos hacia los metales que sólo parió la fotosíntesis.
Soy la absolución de todo lo que creí ser. Cuando la nada embriaga mi útero del baile de los desheredados.

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