HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Quiero probar otros puertos, con otros barcos sin ancla, ni destino. Sino migratorias formas fractálicas, de hacerlo con dios, de conocer las lenguas del animal y de la lava, de la mar, de la arena mojada de alma, hasta el incendio.
Moverme de flor en flor, de paraiso en paraiso. Tal vez sólo lo femenino puede llevarme a las estrellas.
Tal vez mi zona hetero, complementa sólo un cachito de cubismo. Pero el fuego es de Ella.  
Yo tengo adentro, una llama sin género, de la yerba del diablo, de los senos de la mar, del hachís en un bar que se cae a pedazos de tanto amor sin tierra. 
No hago el amor, sino con el cosmos.
Y los cuerpos son sólo un conducto. 

Ningún hombre de los que conocí ha logrado abrir del todo el infinito. Sobretodo si los he visto más de una noche.
Acaban genitalizando, haciéndose terrestres, demasiado humanos, con demasiadas cicatrices de la civilización del capitalismo y su exclavitud, con marcas que no distinguen y alimentan sin saberlo. Acaban haciendo cadencia.
Sólo lxs locxs saben abrir las piernas del paraiso y volar, bendecidos cada hueso, de la madre más  viejas de todas las madres, de las sagradas, coyotes y raposas, leones y pumas, lobas. 

Creo que la energía entre él y yo ya ha sido bailada por mi útero-aire.  No sé si el presente tendrá algún fruto aún que no imagino. Nunca se ha de hacer arquitectura. Porque el presente, es lo extraordinario, y sino no es el presente, es una trampa del laberinto de la mente y un espejo opaco. 

Hay quiénes aman fundidxs de cosmos y usan al cuerpo como un conducto, y lo aman todo demasiado. Y hay quiénes quieren llegar al cosmo usando al cuerpo como un todo, pero pegados de la tierra. Lo hacen del revés. Sólo los locos saben amar. Más allá de todos los moldes, palabras y tierras.

Creo que él, aunque no me guste cerrar la magia del Instante, tiene frecuencias más bajas de energía... y ahora cuando nos mezclamos mi Ella ya no se satisface.  Tal vez ayer había crispación en el aire, mucha gente por allí, fiebre. Tal vez aún haya un mar desconocido que me sorprenda. Pero lo que es seguro es que por poco tiempo. Ella lo sabe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario