HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Soñaba, con unas mujeres, saltábamos y jugábamos, una de ellas, había sido novia de K. y ella lo llabama Aire, dijo que todo se estropeó entre ellos porque él descubrió una foto muy fea en la que ella salía con otro hombre con el que le engañaba y me contó que ahora está saliendo con una mujer que está paralítica. Yo recordé en mi sueño un poema de él, sobre los paralíticos y creí interpretar algo, yo le decía que al menos ella no lo había conocido en persona, no había sido una ruptura tan determinante y macabra y que tal vez un día pueden volver a intentarlo y ser un sueño porque no se había roto el sueño. En mi sueño K. estuvo con las dos a la vez y no dijo nada.
Luego íbamos al lado de unas vías de tren. Y corríamos, éramos decenas de mujeres de todas las razas y formas y colores. Saludábamos a alguien que se marchaba. Hacíamos un juego.
En éste sueño creo que yo era esas dos mujeres, y tal vez todo el resto del paisaje. Porque la historia con K. para nada fue así. 

Luego yo estaba con mi hermano y él me decía que me diera prisa, la mar se puso muy brava, tenía que cruzar una especie de paseo marítimo para llegar hacia dónde iba, yo pensé que me daba tiempo, que no era para tanto,  pero se levantó una especie de tsunamí, yo agarré al perro en brazos para que no lo arrastrara la mar, dudé un segundo si tirarme hacia el agua, pero esperé quieta la ola, vino a romper justo sobre nuestra cabeza esa ola gigante, nos sumergimos, y una mujer desde una ventana dijo "espera que te abro el patio, correr" Vino un hombre, nos abrió una especie de puerta en una cueva, y trrepamos a una extraña casa, una buhardilla muy hermosa, estaba llena de colchones, colgantes, como de un campamento que daba a una ventana al mar, le dije qué bonito será dormir aquí mirando la mar, y pensé sin decírlo que sería genial tener sexo allí.  Luego atravesamos más habitaciones y bajamos unas escaleras, la señora de la ventana llamó a un hombre con pintas muy oscuras y tenebrosas para que nos abriera su patio y seguir atravesando vete a saber qué, pero al final lo abrió otra persona... y ya no recuerdo bien qué paso.

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