HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer fue la felicidad. La montaña, la bicicleta, el amor, el vino, el deseo, la música. La felicidad no alimenta versos, es en sí misma, la metáfora nace de la complejidad de un hueco, la necesidad de escribir viene de una contradicción, de un error, de la sed, de la soledad mirándose al espejo. Cuando la vida es, la duda no está, todo se hace a un lado, brota el viento en la médula del viento, en sus piernas, en sus dedos, en sus ojos.
Otra cosa será que no me libraré del reclamo del fuego.

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