HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

La lluvia se ha convertido en nieve. Un apasionamiento de raposas canta en la montaña. Yo soy también la lejanía. Nieva intenso, los pentagramas se deshacen, la inmensidad bordea la tensión de los árboles, la nieve cae sobre la misma mirada que cayó hace 30 años en mi corazón.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. A veces Mareva, siguiendo tus huellas llego a mí... y en mí te encuentro, y en ti nos encontramos.

    ResponderEliminar