HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hay una PI que juega en la cancha de la Polilla. Y lo que respecta a la magia del bosque, sólo se puede entender mágicamente. Yo voy a ratos arrastrando mi esqueleto como un contenedor de la basura. Otros ratos voy como un barco rompiendo el Iceberg o una avispa al devenir de la flor del cactus, o una botella de vino hacia la vehemencia de un puerto sin luces o una página vacía entre los lapiceros de los muertos o de los astronautas. Yo voy con el timón hecho un rodaballo, media naranja, un zapato abandonado en una playa, el corazón de un mamut, la fe de la última risa. Yo voy entre rotos y descosidos, entre escarpados y plumas de gorrión. Echa un lío, un revoltijo de nubes, espuma de mar, sangre de coyote, aullido del desierto, acordeón de las ortigas, besos de papel y de sapito. Y sólo tengo la certeza, la urgencia, la desesperación, la fiesta, el amor, de Ir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario