HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He tenido una especie de trance donde comprendí algo de lo que ocurría en mi psique. Ciertas experiencias alojaron una energía desfocalizada y encerrada en sí misma que actuaba como un deprededador ante la totalidad de la mariposa. Y algo de la piedra ensangrentada se atragantaba e impedía el canto de la vida y el reconocimiento interior. Hoy luché por cambiar eso. Y durante un instante me besó el Silencio y un instante de paz. Aunque todavía estoy muy convulsa.
Estoy en una metamorfosis y por eso también a veces llego a lugares muy extraños. Todo se mueve. He de caminar mucho todavía. Hay algo siempre oscuro en el descenso por el Infra. Actúa un 3 que a veces se agarra demasiado en el extremo del cuchillo. Y la conciencia se desfocaliza en un lugar que a la mitad está en el otro lado, sumergido. Tiene todo que abrirse y llover. Sólo el corazón puede echar afuera el canto. Mientras yo viajo por lugares que a veces me son un abismo. Y el ejercicio de la resistencia está creando la continuidad al bosque, aunque en algunos momentos sienta que lo pierdo todo. Es complicado porque el punto de enfoque se mueve muy rápido. Y la introspección a veces está por el río del olvido. Siento una granada a veces en mi tripa. Y un nervio lleno de sangre, de tambores, de cuervos, de casas abandonadas, de ensueños de mar. Todo agitado en tres puntas. Con un chivo expiatorio de la atracción del corro de la bruja, entre mis manecillas. Yo camino hacia el bosque.

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