HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

La muerte siempre viene. La muerte trae el relebo de la Polilla. El nuevo ciclo. Una vida más profunda. Las alas más grandes. El verdadero amor y nuevos parajes en la incursión al Bosque. La muerte actúa a solas. Pero también entre las relaciones humanas. La muerte hace más profundo el amor o lo devora y escupe un hueso que se acumulará a los huesos rotos y extraviados que luego serán de la huesera y entrarán también en el bosque.

En éste momento de mi vida, la muerte ha venido para que yo deje mi pellejo en una rama y cruce el desierto. Pero a la vez ha venido entre Yoseba y yo, para que nos lleve la rechingada o crucemos juntos otra puerta del bosque.  Por eso yo sólo puedo seguir mi instinto y la llamada de mis inefables. Dar vueltas de lobo en la oscuridad. Meterme en el río, sumergirme. Las decisiones de mis probabilidades son contradictorias, por un lado pienso que mi muerte me roncará en la noche del bosque y alejará para siempre a Yos. Que yo debo alejarme del todo de él para conocer la noche del bosque. Y por otro lado se ha introducido en algún sitio de mi ser, la idea, de que ésta muerte que estoy viviendo tal vez también pueda ser creadora entre Yos y yo. Y que la zona más oculta que nunca ha conocido los rayos del Sol, tal vez deba ser esa jauría que vuelva a incendiar el pasto en la sombra más sola de la tierra. 

Es una fuerza opositoria. Por eso sólo puede moverse desde el 3. Han de ocurrir las dos cosas a la vez. Yo debo cruzar a solas mi desierto. Y el desierto entre Yoseba y yo, también se abrirá. Habrá muchos cadáveres que nunca han conocido el amor. Y está en nuestra manos, darles agua o echarlos mucho más abajo en la tierra. Y lo que respecta a esa ecuación, yo no puedo resolverla en mi desierto. No me lo dirá el bosque. Tendrá que ser cuando él esté conmigo. En el acto. En ese lugar donde a la mitad yo pierdo el control de mi ermitaña. Será entonces cuando debamos escuchar al bosque. Una zona diferente del bosque. Que tal vez traiga el adiós y el hielo y el hueso destinado a la huesera. O tal vez traiga la brasa que mantenga vivo el fuego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario