HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Son tiempos de metamorfosis. Y se van extendiendo en todos mis segundos. Hay otra forma con la que camino por la casa, con la que como, con la que riego las plantas. Con la que digo y con la que callo. Otra gestión del tiempo no definido, de la zarpa de la nada, de la inmersión en el extraño rugido de la bestia y del espanto. Pero he de trabajar mucho para llegar al lugar que sueño del Bosque. Hoy he escuchado algo de ese lugar, pero todavía tengo que curarme las heridas. Y hacerlo de forma cubista. Trabajar sobre los distintos lugares que me pide el corazón, para seguir hacia el bosque. Conocer lo que me expulsó de allí. Comprender la fuerza antagónica. Mis errores. Porqué dejé de escuchar. Porqué seguí esa perdición. Qué se ocultaba en el hueso. Qué muerto no había enterrado. Qué hambre y qué grito me empujaba más. Porqué se convirtió en veneno lo que en su otro lado me daba el vigor, qué hueso atragantado tenía que sangrar. Cómo lo hizo. Cuántas veces ocurrió eso en mi pasado. En qué formas vino otras veces a buscarme la polilla. Qué hice yo en situaciones similares. Qué se quedó sin resolver. Qué cabo suelto alimentó otra vez el corro. Qué alimento tomé del infra y del desierto. Qué lugar me vinculó y me empujó de nuevo. En qué momento volví a desviarme y olvidar el bosque y porqué, qué tenía ese Hueco, qué era lo que yo no tenía, qué era lo que me sobraba, qué quimera desveló el pájaro negro, cuántas veces, cuántos cadáveres que quisieron rememorar su réquiem. Qué tipo de placer usé como mi chivo expiatorio, qué le compré a la deriva para mantenerme a ciegas en ella.  Qué manera tenía el bosque de reunirme con él, aunque la atención de mi conciencia apenas lo viera. Qué gestos de la naturaleza, qué me regaló una cerilla para mi fuego, qué semillas y esqueletos me trajeron las personas con las que me crucé. Cuándo di un paso atrás hacia la mujer-esqueleto. Qué me puso en alarma. Cuándo se acercó el pánico de monstruo. Cuándo me empujó y cuando me hundió. Qué había alrededor de la náusea de Monstruo. Qué estaba haciendo, pensando, gritando, antes de sentirla, qué personas había a mi lado, qué ocurrió después, qué tipo de rebelaciones viven cerca de esa náusea, qué tipo de abismos y qué gana el paso.,. En qué momento mi pesadilla me advierte. Qué dice el fondo del Cuervo de Poe. Cuándo viene a buscarme. Cuando se abre la grieta entre los mundos. Cómo funciona la sombra del corro. Cómo reunir lo que se muestra únicamente como descenso. Qué hay detrás de esa fuerza depredadora. Cuándo debo seguirla y cuándo debo detenerla. Porqué a veces no está bajo mi control. Cómo gestionar y resolver, el agente antagónico actual que me es una amenaza y que en parte vive en mi interior. Que nudo cuántico me provocó esa detención y en qué momento se abrió una ventana. Cuándo me paré a descansar en el lugar equivocado y porqué. Cuándo fui desnutriendo a mi conciencia animal y qué mierdas adquirí entonces. Cómo quemarlas y lavarme. Cuál es la tentación de mi infierno. Cuál es el lugar en el que he equivocado varias veces el camino en el aullido de la mariposa. Qué me ofrece. Porqué le digo que sí. Porqué no oigo entonces. Qué aliados usé en el pasado en el bosque. Qué riesgos tomé. Qué hizo la vehemencia de mi furor o de mi ignorancia, qué hizo mi mago de la esquizofrenia. Qué ocurrió al entrar con un agujero de gusano y en qué momento volverá a abrirse la selva de su laberinto para comprender. Cómo protegerme. Cómo salir del laberinto si se abre. Como armonizar en el río. Como ir desnuda. Porqué no quise volver de allí. Qué magias usé sobre lo desconocido que se reproducirán sin yo tener su control. Qué trampas hice allí. Quiénes avivaron mi fuego. Qué yo atasqué en la puerta. Qué esconde mi piedra ensangrentada. Dónde está mi alma. Qué dice mi corazón.
  En el fondo yo sé muchas de éstas respuestas. Algunas cosas las he escrito a lo largo de estos meses. Otras las he soñado. Otras las he sentido en el monte. Otras mi radar de insecto las ha ido raspando en mi libro. Pero he de reunir las piezas. Y de hacerlo en mi abajo del río abajo y en el rizoma. He de hacerlo con serenidad. Sin arder. He de dibujar el esqueleto. He de trabajar en las regresiones. He de hacer un mapa y he de ir de forma humilde. Sin prisa por entrar al bosque. Primero he de estudiar. He de trabajar los anagramas de mis sueños y los huesos de éstas preguntas y otras muchas que he de hacerme todavía. He de alimentar a la huesera. Y no querer avanzar con la casa sin barrer.

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