HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me cuesta separarme de Kav, aunque él estará bien y lo cuidarán. Pero siento que sin él, algo mío me falta. Paso las 24 horas del día con él. Todo el rato está su presencia velando las grietas de mi corazón, su vibración de montaña y de océano, su mantra de selva, su manera de reír, su camino. Él es el único que está presente en mi soliloquio e interfiere conmigo. Porque mi soliloquio cuando hay seres humanos muta y ya es otro. Sólo el perro conoce mi soledad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario