HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer fue la felicidad, esa que ocurre mientras no te das cuenta. Volver a ser, todos los caminos, sin cicatriz, sin gravedad, sin miedo. Lo mundano, lo que vuela. Hacer de cada detalle, una fiesta. Sentir preñado lo vulgar, por el misterio y el asombro, por la carretera que arde. Reír por todos los poros. Cuando él y yo, estamos sin guerra en el corazón, dispuestos sólo a vivir, todo es bello, todo es una taberna que te amará sin preguntas.

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