HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hace un día como de Marzo. Aunque los chopos ya emanan sus cascadas y sus vestidos, su cabello largo. Amo los chopos. Tal vez porque fue el primer árbol que supe distinguir y conocí su nombre. Por eso también amo los dientes de león, porque fue la primera flor. El olvido llegó mucho después. Cuando llegó la calle asfixiada en una palabra temblante y febril.  Nunca supe quererme demasiado a mí misma. Psicoanalíticamente,  tal vez empezó por el maltrato y rechazo que viví en mi infancia. Asumí irracionalmente en alguna vieja capa de la conciencia que yo era un monstruo, que era la fealdad, el declive, la ruina.  Cuando tenía siete años y ese hombre abusó de mí, recuerdo que al principio yo lo quería, porque decía que yo era bonita, porque me hacía sentir querida, especial, porque yo ya arrastraba el rechazo en los años anteriores de la escuela. Luego lo odié. Sufrí una guerra existencial, contra dios, porque ese dios no me ayudó. Como ya no estaba dios, un día que lo vi en el recreo del colegio me acerqué enfadada y le dije que como me volviera a tocar a mí o a mi amiga, se lo diría a mi padre y ahí terminó. Yo guardé en secreto esa historia muchos años. Hasta que cumplí los 11 o 12. Y en mi instrospección y mi búsqueda espiritual, comprendí que había sido una herida que justificaba una tristeza de mi interior y un comportamiento depresivo y roto. Así que se lo dije a toda la gente, para que me comprendieran y me amaran. A mis padres, a todos mis amigos. Como esto es un pueblo, seguro que corrió esa historia por todos los sitios. Y ese hombre fue perseguido y marginado. Y él y su familia acabaron marchándose de aquí. Yo no era consciente de eso. Él no se soprepasó con límites violentos.  Sólo eran besos y caricias. Él tendría entonces 17 años. Seguramente también tenía dentro un niño que no fue amado nunca por otras niñas y niños. En el fondo, yo le hice mucho más daño que él a mí. Porque levanté polvo. Y la gente exageraría cada vez más la historia. Y le harían sentirse un monstruo terrible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario