HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Haré un viaje a un sitio lejano que no tenga la capacidad de recordarme ni de saberme.
Quemaré mi ropa y mis objetos personales y me colgaré de la parra.
Me fumaré mis 32 años. Y empezaré sobre otro fuego.

Mientras haré acopio de la alcantarilla y del piano.
Sosteniéndome de puro milagro en la diana.

Dolerá. Trataré de que duela en la taberna,
Bailando sobre la tumba.
Desabrochándome al beso del ornitorrinco.
Con ladridos y ranas. Con toxos y tequila.
Aunque a veces sin querer me dolerá a morir y callejón sin salida.
Pero a los tres tragos y migratoria estación, saldrá la luna.

Voy amoratanada y jodida.
Pero no es en todas las calles.
Sólo a la hora del tiempo.
Sólo cuando te quiero.
Sólo cuando te he perdido.
Sólo cuando te apareces como lluvia de absenta en mi cama.
Sólo cuando me pongo a pensar.

Pero ahí afuera las bestias se bañan en la hierba.
Los astros nunca conocieron a nadie.

Y mi corazón fue una bomba nuclear rezándole al alba el fin de los suelos y de las palabras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario