HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado con la tía de Yos. Ha sido un rato muy agradable. Adoro a esa mujer, su forma de hablar y de adentrarse en las historias, de leer la existencia, el detalle, la música, me provoca fuego en el corazón,  la sensación de un país de la infancia, de la belleza, de lo profundo y de lo natural, de lo libre. Me siento rodeada por el libro más bello. Suelen llenárseme los ojos de agua, o a veces la boca de risas de mandril y de lluvia. Cuando me contó historias sobre Yos. tuve un extraño sentimiento. Un amor hacia él. Y una sinuosidad de la pérdida. Pero mientras ella hablaba parecía que todo era infinito, que habitaba en una isla indestructible, ajena al tiempo y al espacio, al ser y al no ser. Creo que la historia más sórdida, en la voz de ella, es páramo, es playa.

Al menos durante ese rato me olvidé de mi dolor.

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