HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He grabado en voz el poema anterior para empezar a hacer los videos. Es un poema desquiciado, demasiado retumbante. Al declamarlo, me asustó la intensidad, la forma en la que cruzó de nuevo por mis venas y llegó a la voz. Quiero volver a los videopoemas. En mi caso es la única forma, de volver a trabajar la poesía. De escandalizarme contra mí misma. De profundizar y conocer mi nudo, mis autoengaños y lo inamovible.  Al sentir la alergia de mi propia voz, al volver a lo escrito, hay un espejo que se acuchilla y desnuda. Llevo mucho tiempo escribiendo al tiro y dejándolo todo bala perdida a la que no volveré. Eso me hace totalmente anticrítica con lo que escribo. Porque lo quemo mientras sale y cuando echo su última palabra ya está olvidado. Hacer de nuevo videopoemas, es recuperar el instinto de evolución, el aprender a tachar, a purgar, a obviar, a saltar, a reducir y a explotar. A conocer mis neurosis emocionales, mis fangos, mis atropellos y alcoholismos... lo que me da verguenza, lo que me chirría ortigas y mandrágoras.... lo que quiero migrar, mutar, y lo que hay debajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario