HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Lo bueno de los años, es que nos arrancan la ropa, nos despeinan, nos parten en tres cachos el DNI y ya nunca vamos a renovarlo, nos tiran los objetos personales al ortigal y ya no nos picamos por tenerlos otra vez. Nos reducen la frase a un crujido, a un ladrar, a una carcajada de nube y de ginebra. Nos reescriben el pasado con las espinas de un pez y un corazón de tiza y queroseno. Nos hacen más sencillos, porque nos hacen tan complejos que obligatoriamente nos sacan al neandertal y a su resumen de hoguera entre los descampados. Nos hacen dulcemente abandonados, sinceros, a bocajarro y bancarrota, nos empulgan, nos desarman y nos liberan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario