HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Voy a intentar vivir un poco sobre la mística, bajar el ritmo, intentar creer en los dioses de la naturaleza y de honrarlos. Llevo una temporada que bebo demasiado, fumo la ostia. Y sobretodo cuando está él. Ayer le dije, que si éste verano pasara mucho tiempo con él no saldría con vida, que él es muy peligroso para mi existencia, para mi cordura, para mi futuro y mi salud. Él bromeó. Pero es cierto lo que le dije. Nos juntamos, nos ardemos, pero no tenemos juntos el sueño de una isla, ni el reposo de un hogar. Al contrario, se extremiza la deriva y el hedonismo. Porque no nos amamos con el amor, nos amamos con el mezcal. Porque nuestra alma cuando estamos juntos, no se hace lago, se hace hoguera y precipicio. Porque somos muy malas compañías el uno para el otro.

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