HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me falta un cacho de alegría. Pero ahora es normal porque no tengo paz de espíritu. Tengo que asimilar muchas emociones y darles una atmósfera más allá. Reconstruir mi vida. Hay un sentimiento que me perturba, es un enamoramiento vehemente y opiáceo hacia Yos. que creo que proviene de la época en lo que amé en el otro mundo... del recuerdo cuando éramos amantes y todos los sueños estaban abiertos a fuego, de esa seducción y avalancha, de la alegría total de mi corazón, la confianza mágica, el éxtasis... esos meses donde planeábamos irnos juntos. Creo que es algo también químico. Y ahora me llega ese deseo y a la mitad se hunde por el río del olvido. Y eso me provoca fiebre, delirio de Van Gogh. La sensación de haberlo perdido. 
Ese tipo de sentimiento me llega como un huracán, como una sinestesia. Me invade a veces cuando pienso, cuando camino, cuando miro por la ventana, cuando oigo una canción. Y algo en mí, se trastoca. Ese sentimiento hace ya mucho que está en mí. Desde que perdí mi locura. Lo que pasa que antes era mucho más leve y espaciado. Ahora es mucho más intenso. Y me punza en la entraña. Y se expande por el resto de los paisajes de mi vida. Creo que ese tipo de fuego era lo que me hacía ser cada vez más indigente y beber tanto alcohol y entregarme punk al horizonte y al olvido. Es algo muy irracional y apasionado. Me provoca quebranto. Y un poema francotirado en mi pecho.
Creo que ese sentimiento, es algo que está muy cerca del centro del conflicto de mi vida. Nunca fui alguien racional. Mi pensamiento fue sólo el respaldo de los poemas de mi sentir. Por eso me es muy díficil escapar de la poesía y su hambre. Todo lo que hago con los hechos, el tiempo y el espacio, viene bombeado por los cantos de mi corazón. Y cuando mi corazón anda jodido, me vuelvo extrema.

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