HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tuve una pesadilla un tanto macabra en la madrugada. Me desperté con algo de temor. En una parte mi vieja había sido engañada y le había entrado una especie de virus en su teléfono que me pasó a mí también. Una aplicación que nos espiaba. Luego la llamé por teléfono para hablar sobre ello, y alguien la quería matar, en mi teléfono vi a los asesinos, ella gritó y se cortó la llamada. Después en la pesadilla había unos hombres que iban a hacer una especie de trabajo y alguien les dijo que les cortarían las manos. Unas palas recogían patatas y manos cortadas y las cocinaban y las comían. Una voz dijo, lo más rentable son los delincuentes porque así comemos más carne.

Cuando me desperté tuve muchos deseos de ver a mi madre. De estar en paz con ella. 

Tengo que cambiar radicalmente de vida.  Buscarme un trabajo o lo que sea. Empezar en otro sitio. Llevo mucho tiempo, viviendo en la deriva, entre mi poesía, el monte, y el hedonismo con él. Desarrollando contradicciones de queroseno en mi pecho. Destruyendo muchas cosas. Perdiendo la paz de mi espíritu.

La relación con él es una relación maldita, aunque a veces seamos muy felices. Aunque yo lo quiera. Hay un suicidio de la estabilidad. Hay un amor torturado. Hay brechas en la empatía. Bucles de llamaradas y grietas. Algo que mutuamente nos hace cometer excesos y equivocar el camino. Quemar naves, explotar, sostenernos en un fuego abisal. Extralimitar la luna y hacernos daño. Él es alguien que hiere mi sensibilidad. Aunque ahora sea él quien me acusa de la violencia. Él es el violento. Muchas veces estaba a la gresca conmigo, riñéndome, censurándome, enfadándose, mirándome mal. A veces parecía que empezaba a arder en silencio y estaba suspicaz de todo lo mío.  Yo nunca fui en ese plano violenta con él, yo lo aceptaba como era, sin pedirle nada, sin querer cambiarlo, lo deseaba a corazón abierto. Con él suelo estar flower power. Si a veces le he atacado, fue porque mis tuétanos explotaron de aguantar mierda, porque mi corazón se cansó de estar siempre disponible y sus moratones prefirieron el aquelarre de Diógenes y sus perros.  Porque tengo una personalidad b que nació en el fuego y de vez en cuando vuelve a mi alma y pide su libertad. Pero yo no lo ataqué con maldad ni con violencia, fue con surrealismo, con música, con algo sanguíneo que a la mitad era un juego.

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