HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hablando el otro día con un compa, contándole mis nuevas aventuras le dije, que cada vez me acerco más al amor, que igual dentro de quince años, ya lo encuentro al fin. Cada romance que he tenido evolucionó la sensación del amor y fue mejor que el anterior. Aunque no estoy muy segura, si eso empezó afuera o adentro. Centrífuga o centrípetamente al Teatro. Pero Teatro al fin, siempre Teatro. Porque la atmósfera es éter. El actor cambia de papel y de pellejo. Ninguno es indispensable. Todos somos comunismo libertario pinchado por una amanita. La neura umbilical quiera tener un rostro, una rosa, un nombre, una historia épica. Pero en el fondo al Teatro no le importa ni lo respeta, el Teatro es mucho más profundo y libre, mucho más de nadie y de las estrellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario