HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy quiero ir al monte. La persona que tenía la forma de mi madre en el ensueño me dijo que todo había cambiado para mí en la hoguera de san juan. El ensueño es como un aquelarre. Es algo extraordinario, a veces desasosegante, pero mágico. En la hoguera de san juan, algo en mi naturaleza se puso muy salvaje. Hubo una catarsis surrealista. Algo explotó en mi instinto. Algo me entregó hacia la luna y el fuego. Yos. me dijo que le hice una llave, le metí el brazo en la espalda, luego le tiré al suelo y me tiré encima de él.  Creo que algo de mi animal salvaje, de mi nagual como le llamaba el verano pasado, se despertó con magma ese día. 
Después han pasado muchas cosas. Ab. fue una oceanada en mi vida.
Ahora todavía me falta comprender y asimilar mis nervios. La relación con el otro mundo, es una relación metafórica. Los ensueños me la abren en canal. Necesito el verso como vehículo y traducción. Y también la relación activa con la naturaleza. La realización del silencio. Lo espontáneo y la música. La avalancha de la pasión. Para llegar a ese reino de la infancia y jugar y amar. Tal vez algo en mi naturaleza a veces es violento. Yo tengo que llevar mi violencia a la mar. No hacerla dual. Hacerla creativa y reparadora.

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