HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Soñaba algo de que estaba en la naturaleza y de que me entregaba muy profundo a ella, había cambiado del todo mi pensamiento interno y mi vida al dejar estar muchas cosas en ese mundo de la naturaleza que habité, había un silencio, una paz interior. 
Todavía es de noche. Ayer me acosté pronto. Estuve todo el día por ahí, en ríos. Lo pasé muy bien. Pero me dio la náusea de las luces. Traté de tranquilizarme y de actuar de otro modo con ella. Me bañé bajo sus efectos. Cuando me da me provoca un cansancio y un sentimiento muy extraño de la existencia. Todo afuera es normal, mi voz es normal, aunque algo más ausente. Lo que es muy raro es mi sensación interna, un nerviosismo  metafísico, una paranoia perceptiva. No sé muy bien porqué se desencadena, es algo como físico, un calambrazo, un exalto, y mi inconsciente se hiere.
Hoy vendrán unas amigas e iremos a nadar al río. Necesito paz de espíritu para volver a disfrutar la vida en todo su esplendor. Me preocupa algo esa náusea, porque no la puedo explicar. He pensado que tal vez sean efectos de las medicaciones psiquiátricas, no lo sé. Ahora voy a tratar de dormir otro rato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario