HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

En breve iré al monte con Kavka. Sé que aún tengo miedo a lo Inefable. Tengo mordido un volcán en mi pesa-nervios. Mi cuerpo del ensueño me rodea, y acercarme a él, implica la fuerza de un salto al vacío. Y creo que necesito la violencia del Tigre para saltar. Pero también tengo miedo a esa parte de mi naturaleza. Tengo miedo a sufrir una metamorfosis en el segundo del Tigre que me haga cambiar radicalmente y abandonar otra vez la tierra. Sé que necesito caminar el Tigre en mi corazón. Pero hacerlo sin prisa, sin la angustia de mi flor exiliada, sin el volcán. Incluir el Silencio de Fauno, el paso del Fauno antes que mi paso.  Tal vez hay una parte de mi angustia que está sellada en el movimiento de mi Ensueño, y saltar hacia el Ensueño, es lo único que generaría el accionamiento vital de lo que en éste lado es vértigo y pánico. Pero ésta vez no quiero provocar nada. Quiero esperar a leer las migas de Fauno y a comprender también en su silencio. Por una vez, no hacer nada, dejar que Fauno lo haga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario