Ardidos

 Soñaba algo metafísico que hacía que todas las cosas dieran la misma satisfacción y plenitud. Todo se tomaba por igual y era perfecto, la pérdida, el encuentro, la caída, el alza, el árbol, el animal, la persona, la roca. Todo estaba hecho por lo mismo. Nada era más importante ni mejor ni peor.