21 de febrero de 2021

 Estar aquí es algo sólo temporal. Y sin embargo a veces tengo la sensación de que esto es Comala y que cualquier día comprenderé que estoy muerta y ya no podré salir de aquí jamás. Siento una presión metafísica donde tengo la sensación de que los movimientos que haga ahora serán determinantes en mi vida y que si permito ser arrastrada por otros, mi libertad y las canciones podrán morir. Siento que está en juego mi vida. Por eso.. sufro un angustia existencial telúrica.. y los entornos y los hechos que me acarician tienen un carga volcánica que me llega al hueso y a las balas y a las tumbas.  Esa sensación.. es la fuerza de la revolución de Madre Muerte.  Siento que mi familia me pone en peligro y a la vez... es la fuerza vesicular donde se provocará esa catarsis de Madre Muerte. Siento que hasta aquí, han desembocado todas las viejas luchas, pasiones, guerras... y se han activado con nitroglicerina.. densificando el grito.. hasta el agujero del cielo por el que tendré que trepar para no perder a Alicia. Esa sensación de que mi alma corre peligro despierta a mis animales salvajes. Y hay esa sensación del animal acorralado.. que pasa al ataque. Pero a la vez, sé.. que hoy el ataque, la protección, la barricada, es la retirada... la retirada hará que las fuerzas externas hagan su adagio trágico y embrujen la sombra de la bruja y los cadáveres.. y que no me agarren.. al mantenerme inmóvil.. al no reaccionar visceralmente... la prisión y los delirios que me rodean no podrán tenerme. Necesito no provocar los hechos. Dejar que los hechos sigan su curso sin mí. Y mientras yo me mantengo afuera, aunque esté acorralada dentro... Madre Muerte iluminará mis ojos y armará mis barcos.