18 de febrero de 2021

 Salí con Kavka bajo la lluvia... fue muy agradable sentir el chaparrón encima, me sentí cerca del mar. Me gusta sentir la lluvia en mi pelo.. goteando por mi rostro.. quitándome peso, sacando de dentro de mí todo aquello que no necesitaré para seguir. Antes de salir, había habido una discusión de altos decibelios, entre mi hermano, mi vieja y yo. Aunque creo que a todos nos calma.. ponernos furiosos y sacar las cosas de quicio. Quemamos adrenalina, dejamos de tener miedo, ansiedad, tristeza.. y eso nos ayuda a convivir, a través de las peleas y los jaleos, aprendemos a amarnos y soportarnos y luego nos quedamos más tranquilos. Bajo la lluvia... sentí la revolución de la huesera que

después de escribir eso.. llegó mi viejo a casa.... sentí mucha alegría de verlo y muchas emociones.. sentí un amor muy profundo calmando el abismo.. dándome el piano.. y me causaba estrés y miedo.. sentir que estaban causando estrés a mi viejo.. temo que si sobre-estimula y le causan presión y rabia, pueda darle otra vez arritmias. Estuve por ahí haciendo recados para él... y mientras caminaba por la urbe.. sentía que viajaba a lo más profundo de la noche, y durante un rato mis ojos se llenaron de lágrimas al agradecer a Madre Muerte que mi viejo siguiera aquí. Y ahora llegué a casa. En ésta casa es muy difícil que reine la paz... las relaciones se suelen basar en malos-entendidos, en tensiones constantes... y hay muchas sombras de la bruja que guardan sufrimiento y que se activan muy fácilmente. Mi viejo sigue estando grave... y la muerte sigue estando presente... aunque la vida necesite olvidarse de ella.

Yo ahora necesito dormir... y la cerveza que he tomado me ha sido como un porro y me ha sumido en una profunda calma y vencimiento hacia la nada del sueño.