21 de febrero de 2021

 Se han creado en casa, situaciones dolorosas...  Yo he ido a por dos cervezas al bar... he puesto música, busco reaccionar de otra manera a ese eterno retorno de la tragedia, del reproche, del orgullo.. de lo que te empuja a cortarte las venas y a destruir la vida y el amor... de lo que te roba desde lo más profundo, la poesía, la inocencia.. lo que te condena por haber nacido.. lo que no te salva... lo que no te sostiene.. lo que no te perdona.. por ser cómo eres... por tener dentro a Lobo, a Tigre, por necesitar que todos mueran para escribir, para seguir viva.

Para que yo tenga fuerza y coraje y numen... necesito ser un zorro solitario. Si el entorno agrede mi soledad.. a mí me llega como violencia y reacciono con violencia, porque para mí la soledad es el sostén de mi espíritu.
 
Sin la soledad.. me convierto en un zombi. Pierdo a Alicia. Pierdo mis motivos y mis ojos y mi lengua. Pierdo lo que me empuja a seguir viva. 

Si el entorno... no respeta mi individualidad y es invasivo hacia mi agujero del árbol. Está ejerciendo violencia. Y la violencia despierta la violencia. La violencia hace reaccionar al ataque-defensa. La sensación de ser oprimida.. despierta el ataque.
 
Me hiere.. tener que sentir ésta angustia proveniente del exterior, la angustia que no existía en la mar.. la angustia que no existía cuando mi soledad estaba rodeada por lo infinito.

El amor no es opresión, el amor no es partirse, no es renunciar, no es conceder, no es entregarse,  no es sacrificio,no es dolor, no es dejar de ser lo que eres, no es fingir que no sientes lo que sientes, no es máscara, no es cesión,  es serlo todo hasta la Osa Mayor,  el amor, es coraje, es expansión, es duende, es anarquía, es la fuerza que todo lo une y lo hace libre... El amor no es el que consuela, no es el que agarra, no es la tabla del náufrago, no es el que te da la razón y te comprende, no es culpa, no es guerra, no es el pañuelo de lágrimas, no es la nana, no es el rezo, es el Salvaje Poseidón que arde en las venas. El amor no es agarrarse a, para no morir, es la barricada de la soledad... es tomarlo de la fuente que es la nada que habita en el corazón.

Las personas que no tienen una relación profunda con su soledad.. no saben amar. Porque no entienden el beso de Madre Muerte. Y proyectan su hambre y su dolor en los demás.. y exigen que los demás cubran el agujero negro. Cuando sólo Madre Muerte lo hará.

La soledad.. es indispensable para la conciencia y el amor.

En mi familia.. me hicieron asociar que defender mi libertad, era ser un monstruo.. Que querer desapegarme y vivir mi vida, era alta traición... que no compartir la tragedia y el dolor y la prisión, era no tener corazón y ser perversa.. que tener una vida individual  sin mi familia..  una vida donde ellos no me caigan encima y estén sobre todas las cosas... era ser un diablo. Que volar era la muerte. Que sentir lo que yo siento.. mirar lo que yo veo, ser lo que yo soy... era algo terrible. 

La opresión.. está grabada en mis entrañas. Yo nací para ser prisionera de mi familia. Nací de un acto egoísta y no desde la anarquía-cuántica. No fui criada para volar y tener una vida propia. Sino para tragar polvo y vivir bajo tierra y entre los fantasmas. Nací para Cenicienta, aunque me rebelé. No usé estropajos. No usé salmos. No busqué putos príncipes. Y para salvar mi libertad, elegí la locura, elegí el éter, elegí la nada, desaparecí de la tierra.. porque nací sepulto. Nací herida por todas las heridas de mis antepasados.. por todas sus lágrimas y tumbas y naufragios.
 
Y decir esto, saber esto, sentir esto.. era un sacrilegio. Una terrible ofensa. Por eso, desde que era niña, me hice solitaria y creé un agujero del árbol para protegerme de mi familia. 

Les amo. Si no les hubiera amado.. no les dolería. Y hace ya muchos años que los hubiera olvidado. Pero no comprenden mi amor, porque no saben quién soy... y aunque haya nacido grito de su grito, tierra de su tierra, nunca comprendieron mis ojos. No supieron nada de mi angustia. Y yo, como todos los locos, me hice chivo expiatorio de sus demonios y de sus enfermedades.. para salvar la poesía. Si queréis comprender a un loco... tendréis que buscar en su familia su dolor y su abismo... los locos, siempre se enloquecen por amor. Y son las personas más solas de la tierra... su amor, sólo lo entienden los duendes y los muertos. Sobre los locos.. caerán todas las sombras, todos los infiernos.. porque su corazón no es de éste mundo.

Pero faltaré a la verdad, si digo que es la que he escrito ahora. Porque hay mil obras de teatro independientes, entre mi vida y mis razones y mi familia.  Tendría que escribir millones de páginas.. para explicar lo que siento y lo que empuja. Y tendría que desmentir todo lo dicho. Convertirme en los manubrios de los cangrejos y de la inexistencia.

Y ahora al abracadabra.. ha desaparecido del todo la desazón.. y borraría todo lo escrito.. porque la razón es del fuego. Ya no siento angustia ni rabia.. ya no me siento acorralada... emerge el amor del Fauno.. y me embriaga del surrealismo y la incertidumbre. Y me sé errática, absueltamente errática de todo lo que creí conocer. Porque ya fue agotado el escupitajo del callejón. Porque ya no queda nada de mi sepulto. Porque soy otra la que me espero, otra la que ama y vaga y sangra. Porque la palabra que sigue y la tierra en la que apoyaré el paso y el piano aún no ha nacido.

La soledad y la escritura es mi brujería. Si ella me lleva.. si me quedo sola entre sus cuchillos y sus jaranas.. todo pasa y se va.. me suelta, me abandona sobre el nuevo alboroto del tiroteo y las estrellas. Y no pesan los pesares.. porque huyeron al frente de las olas.. sólo estruendo, jauría, súbita asfixia pasajera del asesinato de la rosa de jericó entre los barracones. Y conquista el viento, el hueso y la gruta.. porque no será lo que asume. Nada cierto podrá nombrarte y someterte. Ya no lloraría el mismo líquido amniótico contra dios. Porque la escritura me parió borrasca contra la tierra que la supo.