19 de febrero de 2021

 Con los vecinos.. se ha roto el vínculo. Aquella noche tan perturbadora en la que su sombra.. sus ardides, lo que trataban de ocultar.. pero que era muy nítido y claro en lo oculto.. me creó sufrimiento, confusión y una crisis nerviosa, hizo que en mí se creará una desconfianza y que aquella fe e inocencia que les sentía desapareciera...se despertó ese terror a la hipocresía de los cuerdos que ya no hay modo de reparar.  Y ayer cuando hemos vuelto a hablar y ellos trataron de acercarse, de disculparse.. lo que me decían.. me sabía a cuentos..  y sentía que seguía surgiendo para que su sombra no saliera a la luz y para taparla completamente.. pero yo seguía sintiendo la sombra. Cuando sabes que alguien te manipula y te engaña y te coacciona, por fines egoístas, simulando amor y cercanía y fingiendo que es por tu bien cuando sólo están pensando en sí mismos.. ya nunca puedes fiarte de su cercanía y de su amor. Y aunque quizás una parte de ellos sienta de verdad amor hacia ti... llegará de forma sucia. Hay personas que saben mentir muy bien... porque tienen sensibilidad emotiva y psíquica.. y entonces hablan a tus emociones, son empáticos y saben contar muy bien milongas para que lo evidente de la sombra parezca un imposible.. y actúan desde la psicopatía.. Y a mí eso me dio mucho asco y terror a los cuerdos y a las máscaras. 
 
La sombra.. además es muy bruja. Y las personas inteligentes.. saben camuflarla mucho mejor que otros. Nunca huimos de la sombra en nuestra relación desnuda con Madre Muerte, en nuestro mundo interior. Pero muchas veces hay una sensación falsa de catarsis cuando el exterior no la ve, cuando logramos que para el exterior sea completamente invisible. Y la propia sombra te vuelve psicopático.. Y creo que no es algo que se hace conscientemente.. el terror a la sombra.. te vuelve un actor y tú te sientes a salvo a medida que esa sombra se hace invisible para el otro y el otro te trata como si no existiera. Y eso sentí ayer al hablar con ella. Por un lado sentía algo bello, algo cálido.. y por otro lado, algo engañoso que me causaba desconfianza.

Yo suelo necesitar.. vincularme como un niño y un perro.. sintiendo el País de Nunca Jamás... El hablar con el corazón, con los árboles, con la mar. Y cuando he sentido una agresión a la inocencia y al corazón y a la verdad, ya nunca me fiaré de esa persona.. ya nunca me acercaré.. ya no sentiré el País de Nunca Jamás, por lo tanto no querré saber nada de esa gente.