23 de febrero de 2021

Todavía estoy medio dormida. Ayer logré amansarme... al conectar con el amor. Ahora siento una angustia abstracta que esconde tal vez el dolor de haberme ido de la mar. Busco las palabras que están anestesiadas tras la tensión de lo que me llega como una crisis existencial. Hay en mí una vulnerabilidad ante el 3D que ha sido forjada a través de muchos exilios, donde ha habido una renuncia extrema a labrar, conseguir, permanecer..  y ahora parece que algo me obliga a hacer algo en la tierra y me siento perdida y desarmada porque anhelo estar en el éter... retirarme, dedicarme a los faunos, al amor a la naturaleza, a la canción, al dadá y a la metafísica.. Por eso la existencia hoy me llega como algo violento.. y tengo la sensación de que me oprime y me acorrala. 
Muchos sueños fueron destruidos. Y hoy sus cementerios recogen los diccionarios de la lluvia que vuelve a sangrar lo que fue amado y no sobrevivió al curso del alba. Aunque todo empezó al borde de verlo morir, y fue ahí donde nació el beso y la guitarra.