21 de febrero de 2021

 Salí un rato con Kavka... me gustó sentir el viento y esa amenaza de lluvia y el frío. Me amansa lo invernal. En las ciudades es muy difícil sentir la conexión con la naturaleza.. y el viento y la lluvia y el frío logra abrazarte y vincularte a ella. Las zonas verdes de las ciudades.. los árboles... son utilizados como las luces de navidad... y es hiriente sentir el daño que se ha hecho a su vida y como se ha aprisionado su canto y se ha puesto al servicio de la hipocresía y la decoración.... no es la naturaleza libre y su belleza fulminante, está arruinada por la noción de anti-belleza capitalismo.. y ha sido ensuciada y corrompida por sus manos. Pero me siento muy unida a esos árboles y cachos de tierra y hierba.. porque me siento como ellos, rodeada por la prisión del asfalto, y su resistencia, su belleza, su furor a pesar de estar asediados por la civilización y su muerte, me da esperanza y me sostiene.