Ardidos

13 de abril de 2021

Me ha dado por escribirlo.. y me ha hecho bien expresar lo que siento en busca del numen y el corazón y el cuajar de lo irracional y opiáceo sobre algún trapecio y cachimba que se quede un rato más entre las noches que arden y como jaurías se desembocan hacia lo inexpresable. Y sentí ese éxtasis de poder bailar con el fuego y el abstracto que me fulminaba en la lejanía. Sentí que un poema unió mis antagonias y que el oscuro universo de Lobo se deshacía hacia el eco de un lago que podría aclarar con la luz de la luna, las balas y pértigas.  Pero creo que ese poema que me asió en el hogar del viento.... vive en un lugar electrificante y nómada y no podré coserlo a puñaladas en la ley de gravedad. Sólo mientras cantaba me daba su costa. Y ahora vuelvo a ser prisionera de la poesía que no se puede tocar.